Blog

El proceso de recopilación de información, con sus idas y venidas, ha dado sus frutos. Las dudas principales ya están resueltas: tenemos un conflicto emocional que requiere de ayuda profesional y la búsqueda nos ha llevado a las puertas de iniciar una terapia. Sólo falta pasar a la acción. Llega el gran momento: la llamada, el mensaje, el correo electrónico que nos abre de par en par esas puertas. El alivio es inmediato. ¡Adelante! Hay sitio para ti.

La búsqueda de información previa al inicio de un trabajo terapéutico suele ser dificultosa. Hay muchos factores a tener en cuenta: ¿online o presencial? Las tarifas. Pedir recomendaciones a gente conocida puede estar bien, pero entonces se pueden preocupar por si estamos mal… Mejor buscar por nuestra cuenta pero ¿por dónde empezar? Y a lo lejos, la voz de la ambivalencia susurrando que tal vez la terapia no es tan necesaria.